Te prometo que no te dejaré ir nunca. Y que no volveré a hacerte daño. Intentaré todo lo que esté en mis manos para quedarme. Y si tú desearas irte, te daría tres mil y una razones para no hacerlo.
Creeme, la primera vez volví. Y si hay una segunda, lo volvería a hacer sin pensarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario