Y te lo diría, pero me prometí nunca más enviarte los mensajes malos cuando despiertes. Me prometí nunca más hacerte daño así.
Supongo que es cuestión de tiempo que dejemos de hablar, que nos distanciemos.
Duele, pero ya no mucho. Siento que ni eso haya podido ayudarte a mejorar.
Aun así vuelvo a caer, vuelvo a preocuparme por ti, y vuelvo a intentar ser tu amiga. Y me pregunto si a la próxima persona que llegue a tu vida le pasará lo mismo. Serás tierno y amable y cariñoso con ella solo al principio. O lo harás bien y lo serás siempre. Supongo que no soy motivo de cambio. Y que esa faceta tuya a lo mejor ni la veo.
Aún así cada vez me lo pones más fácil.
Decías siempre que no tenias nada que darme. Pero yo nunca quise nada, salvo que me quieras y me valores.
Simple, pero al parecer difícil para tí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario